Sin Filtro - Mi bilis

 Mi Bilis

Victoria Pisera – Facultad de Filosofía y Letras- UBA.

Saber que te fuiste es mi cable a tierra. El mundo, tristemente, siguió girando sin vos. Entonces, ¿por qué alterarme tanto por nimiedades? La manzana abichada que me vendió el verdulero o el examen que no pude aprobar. La vida, para mí, ya no tenía mucho sentido, pero ese “mucho” dota de “algo” al mismo, ese “algo” que, en mi mente que lo naturalizaba, me dabas vos, Billy, porque un mundo capaz de crear tanta hermosura no podía jamás ser malo. Todo sin vos tiene menos belleza que antes, pero te juro, Pelito, que la sigo persiguiendo, que sigo buscando ese deseo que me quite el sueño de alegría y ya no de rencor, en el que persiga sonrisas tan lindas y alocadas como la tuya, que nunca escatimaste con nosotros. Aunque por otro lado no quiera, aunque también anhele ser cada día más odiante, más resentida, hasta que el dolor sea tan profundo, enorme e inabarcable que me salga romper todo en frente de todos, y decir las peores barbaridades (mis verdades peores), y no bancarme más ni el más mínimo rasguño sin aniquilar a mi enemigo. Tu partida no me dejó nada bueno, pero busco, en tu huida temprana, la subestimación de mis demás lastimaduras, tan ínfimas, tan chicas, tan poca cosa al lado de tu cuerpo inerte, tu joven partida, porque no podía ser de otra forma, porque no habría posibilidad. ¿Un Billy viejo? Jamás de los jamases. Vivir el presente como los perros, amar y cuidar más que nunca, y llenarse de pelos, y masticarlo todo, y dormir todo el tiempo que quieras, y escuchar con atención cada ladrido, y gozar de cada beso y cada abrazo. Ahora, eternamente niño, infinito y acoplándote con el viento aun, como mi lágrima salada, tan eterna y tan sincera, y mi repulsión del mundo. Un cacho de corazón mío obsequiado a la tierra, y a la inmensidad del universo, resumida en tu mirada buena.

Comentarios

  1. Resulta incomprensible cómo no solo se puede transmitir, casi contagiar, la tristeza. Pero más increíble es que se pueda también reproducir en el lector, tan vivamente, la catársis. Más que como fenómeno, como actividad, como obrar en conjunto. Su texto expande el complejo oficio de sentir.

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